Antiguo Asilo Las Mercedes, en Tirrases de Curridabat. Manuel Gómez Miralles.
HOSPICIO DE LEPROSOS “LAS MERCEDES”
- Fuente: El libro azul de Costa Rica 1916
El mal de Lázaro apareció en Costa Rica desde mediados del siglo XVIII, y desde entonces los Gobernadores españoles y más tarde los Gobernadores del Estado, pensaron en un asilo a propósito para la reclusión de los pacientes. En 1826 se ordenó la construcción de esa casa, que se situó en el punto llamado “Sangre de Cristo”, a orillas del río Virilla. En 1833 había ya algunos pocos recogidos que en 1857 habían ya once.
Más tarde se trasladó el Lazareto a la calle de la Sabana, en donde se construyeron algunas casas para alojarlos. Todo esto se hallaba en muy malas condiciones y por ese motivo era un anhelo general que se hiciese algo formal, lo cual se hizo durante la Administración del Licenciado don Cleto González Víquez. A él se debe la construcción del suntuoso local, que hoy lleva el nombre de Asilo de Las Mercedes.
Es este un edificio de dos pisos con capacidad suficiente para cien enfermos, con máquinas modernas para lavado de ropas, etc., rodeado de magníficos terrenos, que los mismos enfermos cultivan, siendo sus productos consumidos por ellos mismos.

El Asilo alberga ahora 63 enfermos: 28 hombres y 35 mujeres. La lepra que predomina en Costa Rica es la lepra anestésica, y la mayoría de los casos no tienen ulceraciones ni mutilaciones de las extremidades.
El Supremo Gobierno de la República da una subvención mensual de ₡2.500 para los gastos de dirección y cuido de los enfermos.
El doctor don Elías Rojas fue el Médico Director del Asilo Nacional de “Las Mercedes” desde su fundación hasta noviembre de 1914, fecha en la que presentó su renuncia, nombrándose para sucederle en la Dirección al competente doctor don José María Harrionuevo.
El Asilo cuenta con un personal completo de Médico, Ecónomo, cocineros, guardas, maquinistas y sirvientes que prestan grandes servicios al Estado, pues se ha llegado a disminuir la enfermedad por medio del aislamiento completo de los pocos enfermos que existen en la actualidad.
Hoy (2026), más de un siglo después, la antigua finca Las Mercedes se transformó con el paso de las décadas y actualmente alberga espacios destinados a la educación, la atención comunitaria y la recreación, entre ellos el Colegio Técnico Profesional Uladislao Gámez Solano y el Centro de Desarrollo Humano La Cometa, además de otros espacios de uso comunitario. Así, el lugar que a comienzos del siglo XX funcionó como un asilo para personas con lepra es hoy parte de una comunidad integrada a la vida cotidiana de Tirrases.



