Apostado detrás de un árbol G.W. Villalobos dispara contra la propiedad del financista Robert L. Vesco. Luego fue detenido y será enjuiciado, según anunció el Ministro Charpentier. (Castillo) La República
El 2 de junio de 1977, una serie de disparos frente a una residencia en Curridabat protagonizó uno de los episodios más particulares de la historia política costarricense. El ex candidato presidencial Gerardo Wenceslao Villalobos Garita, conocido como G. W., llegó hasta la propiedad del financista estadounidense Robert L. Vesco y abrió fuego contra los muros que rodeaban el inmueble.
El acontecimiento fue publicado al día siguiente, viernes 3 de junio, por el periódico La República, que dedicó su portada y parte de la segunda página a reconstruir lo sucedido bajo el titular «G.W. atacó la casa de Vesco».
Según la crónica, Villalobos llegó armado con una pistola, cubierto con una bandera de Costa Rica y se ubicó detrás de un árbol frente a la propiedad. Desde ese lugar comenzó a disparar contra la tapia de cemento que rodeaba la residencia.
Mientras realizaba los disparos, gritaba consignas como «¡Viva Costa Rica, Vesco salga o mande a sus gorilas!«, en referencia al financista estadounidense, cuya permanencia en el país generaba controversia pública.
La publicación indicó que Villalobos disparó durante aproximadamente 20 minutos, en intervalos cortos. El periódico contabilizó al menos 60 disparos contra la propiedad y señaló que siete proyectiles impactaron un automóvil Mercedes-Benz estacionado frente a una de las oficinas vinculadas con Vesco.
Una acción anunciada públicamente
La actuación de Villalobos no fue presentada por el propio protagonista como un hecho espontáneo. Según declaró a los periodistas, días antes había anunciado por televisión su intención de enfrentar a Vesco y le había solicitado que acudiera a un espacio televisivo para conversar sobre su permanencia en Costa Rica.
«Le pedía a Vesco públicamente que fuera a la televisión a dialogar conmigo para discutir y aclarar si realmente él es malo o bueno, pero nunca contestó y se le venció el plazo que le puse, por lo que he venido a cumplir con mi palabra», manifestó Villalobos, según reprodujo La República.
El ex candidato también aseguró que no le preocupaban las consecuencias legales de su actuación y sostuvo que su propósito era conseguir que el financista abandonara el país.

La intervención policial y su detención
De acuerdo con la publicación, un empleado que vigilaba la entrada principal de la residencia manifestó que su patrón no se encontraba en el lugar. Villalobos, por su parte, insistió en que Vesco estaba dentro de la propiedad.
La detención no se produjo inmediatamente después de los disparos. La crónica señala que transcurrieron cerca de 40 minutos hasta que llegó un vehículo particular con dos personas, una de ellas identificada como Antonio Carmona, subdirector de la Patrulla Civil, quien decomisó el revólver calibre .38 que portaba Villalobos.
Posteriormente se presentó el coronel Edwin Chaves, comandante de la Segunda Comisaría, quien dispuso trasladarlo para entregarlo al entonces ministro de Seguridad Pública, Mario Charpentier Gamboa.
Villalobos fue llevado a la Detención General en una radiopatrulla, todavía cubierto con la bandera costarricense.
Minutos después, Charpentier declaró a la prensa que el ex candidato sería remitido a los tribunales como delincuente común por atacar una residencia privada.
El ministro también manifestó que no estaba de acuerdo con la permanencia de Vesco en el país, pero que tampoco podía permitir que los ciudadanos aplicaran la ley por cuenta propia.
¿Quién era Robert Vesco?
Robert Lee Vesco fue un financista estadounidense que llegó a Costa Rica en 1972, después de enfrentar investigaciones y acusaciones en Estados Unidos relacionadas con el manejo de fondos de inversión de Investors Overseas Services (IOS).
Según una reconstrucción histórica publicada por The Tico Times en mayo de 2006, Vesco trasladó a Costa Rica parte de sus operaciones financieras y estableció su residencia familiar y oficinas en un complejo amurallado, con fuerte vigilancia, ubicado en el sector este de Curridabat.
Durante su permanencia en el país, su nombre estuvo relacionado con inversiones en diferentes actividades económicas, así como con controversias sobre sus vínculos políticos y empresariales.
Su presencia también provocó cuestionamientos públicos sobre las condiciones que le permitieron establecerse en Costa Rica y sobre las decisiones de las autoridades nacionales frente a las solicitudes de extradición planteadas por Estados Unidos.
La permanencia de Vesco en el país se convirtió en un tema de discusión política durante la década de 1970. El presidente electo Rodrigo Carazo Odio había anunciado su intención de impedir que continuara en Costa Rica.

Un episodio que quedó registrado en la prensa
El ataque de G. W. Villalobos contra la residencia de Vesco también fue recordado posteriormente como parte de la trayectoria del ex candidato presidencial.
Una reseña publicada por el periodista Everardo Herrera identifica esta acción como la denominada «Operación Juan Santamaría», en la que Villalobos se presentó frente a la propiedad del financista envuelto en una bandera costarricense y terminó disparando contra los muros de la residencia.
La crónica de La República del 3 de junio de 1977 permite reconstruir lo sucedido desde las declaraciones de Villalobos, la intervención de las autoridades y las fotografías tomadas durante el episodio.
Casi cinco décadas después, aquel acontecimiento forma parte de los episodios de la historia nacional que tuvieron como escenario el cantón de Curridabat.



