Memoria histórica: 48 curridabatenses en la Campaña Nacional de 1856-1857
El 20 de noviembre de 1855, el presidente de Costa Rica, Juan Rafael Mora Porras, emitió su primera proclama, en la que hizo un llamado a la nación para enfrentar al enemigo común de Centroamérica, William Walker y sus fuerzas filibusteras.
Este mensaje, que fue replicado en las iglesias, también llegó al Curridabat de la época. Según el libro «Los soldados de la campaña nacional 1856-1857», del historiador Raúl Francisco Arias Sánchez, participaron 48 curridabatenses en la Campaña Nacional, la cual comprendió un total de diez enfrentamientos bélicos entre 1856 y 1857.
Para ese momento, Costa Rica era un país mayoritariamente rural, cuya economía giraba en torno al café. De acuerdo con Raúl Arias, tanto pequeños productores como sectores con mayores recursos dependían de esta actividad, lo que generaba estabilidad económica.
En este contexto, los combatientes costarricenses —incluidos los curridabatenses— no eran en su mayoría militares de carrera, sino campesinos. Muchos eran pequeños productores que vivían de parcelas propias, con cultivos de café, ganado y producción doméstica, reflejando la estructura social del país en ese periodo.
En el ámbito militar, el ejército costarricense presentaba limitaciones en organización, entrenamiento y armamento. No obstante, ante la amenaza filibustera, el Estado impulsó un proceso de modernización que incluyó la capacitación de tropas, la contratación de instructores europeos y la adquisición de armamento moderno, lo que permitió conformar una fuerza más preparada para la Campaña Nacional.

Los curridabatenses que atendieron al llamado debieron trasladarse a San José, donde se ubicaba el antiguo cuartel en las cercanías de la Catedral Metropolitana de San José, para enlistarse, ser evaluados y recibir entrenamiento.
Para el 1 de marzo de 1856, Juan Rafael Mora Porras, en su segunda proclama, convocó al Ejército Expedicionario de Costa Rica, y el 4 de marzo de 1856 partió desde San José un primer contingente de combatientes provenientes de distintas zonas del país.
Curridabatenses que participaron en la Campaña Nacional:
| Nombre | Nombre | Nombre |
| José María Carvajal | Manuel Castro | Pilar Céspedes |
| José María Chacón | Miguel Granados | Emilio Guerrero |
| Antonio Gutiérrez | Pantaleón Jiménez | Francisco Loria |
| Juan Miranda | José Dolores Miranda | Saturnino Miranda |
| Raimundo Román | Dolores Román | Francisco Salinas |
| Santos Sánchez | Juan Sánchez | Tiburcio Sánchez |
| Pilar Sandoval | Mercedes Sandoval | Ramón Villegas |
| José Barquero | José Bogarín | Joaquín Carvajal |
| Mercedes Castro | Teodoro Castro | Francisco Castro Román |
| Juan Céspedes | Valentín Cordero | Juan Cordero Sánchez |
| Pilar Cordero Sánchez | Ramón Cubero Muñoz | Matías Garro |
| José Domingo Guerrero | Emigdio Guerrero | Pedro Miranda |
| Sixto Mora | Andrés Mora | Carmen Naranjo |
| Jerónimo Parra | Mercedes Sandoval | Mercedes Solano |
| Fermín Solano | Pablo Solano | Juan Solís |
| Antonio Portilla Pereira | Santos Román Loria | Lorenzo Sánchez Romero |
Fuente: Libro Los soldados de la campaña nacional 1856-1857 tercera reimpresión.
En su recorrido, atravesaron el Monte del Aguacate hasta llegar a Puntarenas. Allí se dispuso dejar aproximadamente 1.000 soldados, mientras que el resto continuó hacia Liberia, punto estratégico para el inicio de las operaciones militares. Desde ahí, el ejército se dividió en dos frentes: uno avanzó hacia Nicaragua y otro hacia San Carlos y el río San Juan.
De acuerdo con registros el ejército nacional estaba conformado por cerca de 4.000 costarricenses, entre soldados pagados por el Estado, voluntarios y milicianos provenientes de distintas comunidades del país.

La Campaña Nacional concluyó el 1 de mayo de 1857. Según registros históricos, William Walker no se rindió directamente ante los ejércitos centroamericanos, sino que se entregó al capitán estadounidense Charles Henry Davis, quien gestionó su salida del territorio.
Actualmente, en Rivas, Nicaragua, según el escritor e historiador Raúl Arias Sánchez, yacen sepultados 140 costarricenses caídos durante la Campaña Nacional. Sus nombres figuran en la recopilación del presbítero Francisco Calvo, Los muertos en la Campaña Nacional de 1856-1857.
Asimismo, los registros de cerca de 4.000 costarricenses —clasificados como caídos (muertos o heridos) e ilesos— están consignados en la obra de Raúl Arias Sánchez, resultado de una investigación desarrollada a lo largo de diez años.
De acuerdo con el autor, no todos los soldados inscritos participaron directamente en los enfrentamientos. Muchos se mantuvieron como fuerzas de apoyo o en condición de reserva; no obstante, su disposición a combatir los integra igualmente como parte esencial del esfuerzo nacional.
Situación de los curridabatenses después de la Campaña Nacional



Fuente: Libro Los soldados de la campaña nacional 1856-1857 tercera reimpresión.
¿Es Juan Santamaría el único héroe nacional?
La figura de Juan Santamaría ha sido tradicionalmente presentada como la de un héroe único, protagonista de la quema del mesón durante la batalla de Rivas. Esta visión lo ubica como el principal responsable de una acción decisiva en el combate.
“Pero esa imagen no refleja del todo la realidad”, señala el historiador Raúl Francisco Arias Sánchez. Según su investigación, el mesón era una estructura amplia, y el incendio afectó solo una parte del inmueble.
De acuerdo con estos estudios, al menos tres personas participaron directamente en el intento de incendiar el edificio: dos costarricenses —Luis Pacheco, de Cartago, y Juan Santamaría, de Alajuela—, así como el nicaragüense Joaquín Rosales.
Pese a que existen registros de quienes participaron en la Campaña Nacional, la memoria histórica ha tendido a concentrarse en una sola figura, dejando en segundo plano a miles de soldados provenientes de distintas partes del país, como Curridabat, que también formaron parte de la defensa nacional.


