La Parroquia San Antonio de Padua de Curridabat prevé iniciar en 2027 una nueva etapa de restauración del templo católico, luego de concluir recientemente las obras de recuperación exterior que permitieron solucionar problemas de filtraciones y deterioro en la estructura.
Según explicó el párroco Luis Guillén Salas, durante los últimos dos años se ejecutó un proceso de restauración externa que incluyó trabajos de impermeabilización, reparación de cubiertas metálicas, cambio de canoas, restauración de láminas del techo y mejoras en el sistema de evacuación de aguas pluviales.
“Fueron cerca de ₡80 millones que se invirtieron, prácticamente la gran mayoría con recursos generados por la comunidad”, destacó el sacerdote. Los recursos fueron obtenidos mediante actividades, colectas y donaciones, además de aportes empresariales canalizados a través de la Ley de Donaciones para el Mantenimiento de Templos y Monumentos Católicos.

Concluida esa etapa, la parroquia se prepara para un proyecto aún más ambicioso, cuya inversión podría alcanzar los ₡300 millones. Durante los próximos meses se trabajará en la planificación técnica y financiera de las obras, con el objetivo de iniciar los trabajos el próximo año.
La nueva fase estará enfocada en la restauración del interior del templo. Entre las obras previstas se encuentra el rescate de los frescos y pinturas que forman parte de la decoración histórica, algunas de las cuales presentan afectaciones provocadas por la humedad acumulada durante años, movimientos sísmicos y el desgaste propio del paso del tiempo.
De acuerdo con Guillén, el objetivo será conservar la mayor cantidad posible de elementos originales. En aquellos sectores donde sea necesario intervenir paredes, losas o elementos estructurales, se utilizarán técnicas de restauración que permitan reproducir los diseños existentes y mantener la armonía artística del templo. “La idea no es hacerlo nuevo, la idea es restaurar y rescatar lo que ya el templo tiene como una obra de arte”, afirmó.





Los trabajos también contemplan la recuperación de las pinturas de la cúpula y de los murales ubicados detrás del altar de San Antonio de Padua, los cuales representan distintos pasajes relacionados con los milagros atribuidos al santo patrono.
Para esta intervención se requerirá la contratación de especialistas en restauración artística. Según explicó el sacerdote, la Curia Metropolitana deberá participar en el proceso de selección de los profesionales encargados de ejecutar las obras, debido al valor histórico y artístico de los elementos que serán intervenidos.
Además de la restauración artística, el proyecto incluye la modernización del sistema eléctrico, la sustitución de luminarias, mejoras en el sistema de sonido, la instalación de vitrales y la renovación de algunos elementos litúrgicos. “No es una cuestión simplemente de quererse lucir, sino de actualizarnos, porque ya también el tiempo ha pasado y los nuevos códigos nos piden otras cosas”, señaló Guillén al referirse a las mejoras previstas en la infraestructura del templo.
Como parte de los esfuerzos para financiar el proyecto, la parroquia destinará los recursos recaudados durante las recientes fiestas patronales de San Antonio de Padua al fondo para la restauración del interior del templo. La medida busca dar inicio al proceso de captación de recursos necesarios para desarrollar las obras previstas.
La parroquia espera definir durante los próximos meses el plan de financiamiento que permita impulsar esta nueva etapa de restauración, considerada una de las intervenciones más importantes realizadas en el templo en las últimas décadas y que requerirá una inversión cercana a los ₡300 millones.

